
Carl R. Rogers nace el 8 de enero de 1902 en Oak Park, Illinois. Ingresa al programa de Psicología clínica de la Universidad de Columbia, y recibe su doctorado en 1931. Comienza su trabajo en la Sociedad de Rochester para la Prevención de la Crueldad Infantil, hasta 1940. Durante este tiempo se vio influenciado por Theodore Reich y Otto Rank. Posteriormente, acepta el cargo de profesor de Psicología en la Universidad Estatal de Ohio. Estuvo trabajando allí hasta 1951, año en que publica Client-Centered Therapy. Its Current Practice, Implicatíons and Theory. Desde 1964 hasta su muerte en 1987, trabajó en La Jolla, California, donde fundó y dirigió el Centro de Estudios de la Persona.
Terapia centrada en el cliente
La teoría manejada por Rogers ha
sido llamada "La inspiración no directiva “psicoterapia centrada en el
cliente" o "psicoterapia de persona a persona". Rogers llama
cliente y no paciente a quienes le consultaban; debido a que para él, la
palabra "paciente" evocaba la idea de dependencia y pasividad.
Personalidad
Describe la personalidad como una
congruencia entre el campo de ia experiencia y el concepto de sí mismo, por lo
que plantea restablecer un sistema de valores individualizado y una adaptación
realista con lo vigente en la cultura, comprometiéndose con la sociedad y
siendo creativo dentro de la organización cultural.
Actualización
Propone que todos poseemos un
sistema innato de motivación llamado tendencia a la actualización, que dirige
el desarrollo de cualquier organismo hacia la autonomía. Este proceso para
Rogers no solo tiene como objetivo el preservar la vida sino que es un
mecanismo que tiende a la autosuperación. A medida que el individuo se
desarrolla, se encuentra con infinidad de experiencias que le llevan a la búsqueda
de satisfactores de sus necesidades. Las dificultades aparecen cuando se
experimentan desacuerdos entre el yo y la experiencia.
Psicoterapeuta
El psicoterapeuta no trata de
obtener resultados dirigiendo a su cliente, pues seria decidir por él y manejarlo;
sin embargo, le acompaña en su búsqueda de si mismo, para que quien consulta
llegue a ser quién es y decidir desde su intimidad. Así, el terapeuta, mediante
diversas técnicas trata de reflejar la vivencia de sus clientes, para ayudarlos
a confiar en si mismos descubriendo sus propios valores.
Psicoterapia
Es una relación de ayuda en la
que el terapeuta intenta hacer surgir en el cliente una mejor expresión de los
recursos con los que cuenta. Intenta promover el desarrollo y la capacidad para
enfrentar la vida de manera más adecuada. Evita considerar a la persona dentro
de un diagnóstico o clasificación y observándola dentro de un proceso de
transformación.
EL PROCESO DE CONVERTIRSE EN
PERSONA
Para que la relación
terapeuta-cliente, pueda funcionar se necesita autenticidad. Tener presentes
los propios sentimientos y no ofrecer una apariencia extema falsa y tener
empatia con cada uno de los sentimientos y expresiones del cliente. Así mismo,
este debe tener la capacidad para comprender aquellos aspectos de su vida y de
sí mismo que le provocan dolor o insatisfacción; aún a nivel inconsciente. Se
dice que este proceso es un continuo, con ciertos puntos intermedios: el
continuo emergente, los elementos que señalan o caracterizan el cambio mismo.
Este proceso tiene siete etapas.
Primera etapa Existe cierta resistencia a comunicarse consigo mismo. La comunicación sólo se refiere a hechos extemos. Las relaciones íntimas se consideran peligrosas. En esta etapa no se reconocen ni perciben los problemas ni hay deseos de cambiar.
Segunda etapa No hay sentido de la responsabilidad personal en relación con los problemas. Pueden manifestarse sentimientos, pero no se los reconoce como tales ni como propios. Pueden expresarse contradicciones, pero son pocas las que se reconocen como tales.
Tercera etapa La aceptación de los sentimientos es mínima, la mayor parte de ellos se revela como algo vergonzoso, malo, anormal o inaceptable. La experiencia se percibe como algo perteneciente al pasado o como algo totalmente ajeno al sí mismo. Las elecciones personales suelen considerarse ineficaces.
Cuarta etapa En algunas ocasiones se expresan sentimientos que irrumpen casi en contra de los deseos de la persona, acompañados de desconfianza y temor. Existen sentimientos de responsabilidad propia en relación con los problemas, pero son vacilantes. A pesar de que una relación íntima aún le parece peligrosa, la persona se atreve a relacionarse en cierta medida a partir de sus sentimientos.
Quinta etapa Los sentimientos se reconocen como propios; se
expresan libremente y suelen despertar sorpresa, temor y casi nunca placer. Se
examina la experiencia y se cuestionan críticamente sus elementos. Aumenta la
aceptación de la propia responsabilidad en los problemas
Sexta etapa Experimenta como inmediatos los sentimientos que antes estaban inhibidos. Un sentimiento del presente es experimentado, de manera inmediata y rica, sin temor, necesidad de negarlo o luchar contra este. Existe una relajación fisiológica y se considera que no existen más problemas.
Séptima etapa Los sentimientos nuevos se experimentan de manera inmediata y rica en matices. La comunicación interna es clara: sentimientos y simbolismos se relacionan de manera adecuada, creando nuevos términos para describir una gama más amplia de sentimientos. Se experimenta una elección efectiva de nuevas maneras de ser.
Vida plena
La persona que funciona
integralmente, lleva a cabo lo que Rogers denominó el proceso de vida plena;
este consiste en tener una mayor apertura a la experiencia; por tanto, el
individuo adquiere mayor capacidad de escucharse a sí mismo y experimentar lo
que ocurre en su interior; percibiendo sus sentimientos y viviéndolos
subjetivamente. Presenta una tendencia al vivir existencial, es decir, vive
íntegramente cada momento, se abre a su nueva experiencia de manera plena y sin
defensa alguna. Tiene una mayor confianza en su organismo, como medio para
alcanzar la conducta más satisfactoria en cada situación. Y una tendencia a un
funcionamiento pleno, esto es, se convierte en un organismo que funciona de
modo más integral. Este proceso tiene algunas implicaciones como la libertad
que logra experimentar la persona al sentirse determinada por si misma; la
creatividad, esto es, el llevar una vida constructiva permitiéndole armonizar
con el medio. El vivir más sensiblemente, vivir más íntimamente los
sentimientos, esto implica mayor riqueza y variedad.
Aprendizaje
El único aprendizaje que puede
influir significativamente sobre la conducta es aquel, que el que el individuo
descubre e incorpora por sí mismo. Una de las mejores formas de aprender es el
abandonar las actitudes propias de defensa, y tratar de comprender lo que la
experiencia de la otra persona significa para ella. Otra forma consiste en
plantear las propias incertidumbres, tratando de esclarecerías y acercarse así,
al significado real de la experiencia.
Tags: carlrogers, persona, vidaplena